Tres actividades para balancear y mantener una vida activa cuando se presenta una condición de Parkinson

Uno de los principales retos que un paciente vive al presentar síntomas y condición de Parkinson son los cambios respecto a las rutinas y actividades diarias. Esto lleva a un deterioro en la calidad de vida y una caída en el estado emocional de la persona. Para combatir y disminuir este deterioro físico y mental, es importante guiar nuestros hobbies y mantenernos activos.

Tal como recomienda la Parkinson’s Foundation, es importante que los pacientes comiencen con separar tiempo para sus actividades; organizandolas en horarios que no irrumpan con su tratamiento. También es recomendable aprender a realizar ejercicios de estiramiento que nos ayuden a tener una menor fatiga muscular; y, por la misma línea, balancear el tiempo de descanso y la actividad realizada para no forzar el cuerpo.

Así mismo Otras recomendaciones incluyen el hacer actividades grupales para mantenernos motivados y acompañados. También variar las actividades entre gustos, actividades físicas y actividades mentales. De esta forma mantendremos balance alrededor de lo que hacemos, manteniendo una vida plena.

Por este motivo, presentamos algunas de las actividades que pueden ayudarnos a esta meta de mantener nuestra calidad de vida.

Noches de cena especial

Al comenzar un tratamiento de control del Parkinson, uno de los aspectos que cambian considerablemente es nuestra alimentación. En el pasado hemos comentado sobre algunas de las prácticas que nos pueden ayudar a vivir una dieta más variada y amable con nuestro cuerpo. Sin embargo, esto no significa que todo el esfuerzo esté en casa y no podamos disfrutar de un buen restaurante o comida especial de vez en cuando.

Por este motivo, una de las actividades que podemos realizar a la semana es ir junto a nuestra pareja, con la familia o nuestros amigos a una noche de cena especial. De esta manera podremos pasar buenos tiempos y romper la rutina cada tanto.

Durante estas cenas podemos pedir a quien nos atiende que nos ayude a que el cocinero adapte la comida a nuestras necesidades. Si la condición está un poco más avanzada, es importante recordar algunas recomendaciones previas como el ingerir alimentos de consistencias similares, comer carnes suaves o molida, tomar fluidos algo más espesos (como sorbetes y malteadas) y comer alimentos cereales enteros y de mezclas homogéneas para evitar la posibilidad de atorarse con alguna comida.

Caminatas por la naturaleza

Los ejercicios físicos siempre serán buenos para el control de la enfermedad, el fortalecimiento del cuerpo y la prevención y reducción de los síntomas. Sin embargo, no todos los ejercicios tienen que ser demasiado exigentes con el cuerpo. Uno de los mejores ejercicios para romper la rutina, ejercitar y disfrutar en compañía pueden ser las caminatas.

Con muchas opciones alrededor del país, las caminatas son una actividad dirigida a distintos grupos de personas; por lo que será más fácil que encuentres un grupo a cuyo ritmo te puedas adaptar y disfrutar. Muchos de estos grupos ya cuentan con expertos que se encargarán de regular la dieta del grupo y tener control sobre las situaciones. Sin embargo, recuerda llevar opciones alimenticias que se adapten a tus necesidades y las recomendaciones anteriores.

Lo más llamativo de estas caminatas es que te permites conocer más de los alrededores de la ciudad, viajar, conocer gente nueva y disfrutar de tiempo lejos del estrés de la ciudad. Si además le puedes sumar el viajar fuera de la ciudad o el país, mejor aún.

Una actividad creativa

El arte es un medio por el cual podemos transmitir nuestras emociones, pensamientos y energías. A través del arte podemos comunicarnos y conocer nuevos elementos sobre el mundo. Es una de las herramientas que pueden guiar nuestros sentimientos hacia la motivación y lo positivo del mundo.

Las artes como la pintura, la escritura y la fotografía son excelentes opciones para mantener activo ese lado creativo y sentimental del cuerpo. Es un escape mental que nos ayuda a meditar, relajarnos y dar algo de variedad a nuestras vidas. Además, son medios que se adaptan constantemente a nuestras condiciones y limitaciones, ayudándonos a ser más conscientes de nuestro cuerpo y cómo sacar el máximo provecho de él.

Las actividades artísticas, además, permiten crear espacios grupales donde la discusión y el análisis fomentan el desarrollo, la observación y la ampliación de visiones sobre el mundo. Lugares donde podemos compartir y generar conciencia sobre aquello que sentimos y nos ocurre en nuestra vida.

Esperamos que estos consejos sean de mucha utilidad para todos. Es importante siempre consultar con nuestro médico de cabecera para guiar esas actividades de tal manera que no afecten nuestra calidad de vida o esquemas de tratamiento.