Pilates

Pilates es un método de ejercicio de bajo impacto dedicado a mejorar la salud física y mental. Éste es un sistema de control corporal el cual enseña a las personas cómo utilizar sus músculos de manera más eficiente mediante realineación y corrección de la postura corporal deficiente.

Existe investigación muy limitada sobre los beneficios de Pilates en la Enfermedad de Parkinson, y cada persona reaccionará de manera diferente a la terapia. Muchas personas dicen que les ayuda a aliviar el estrés de la vida diaria, ofreciendo la oportunidad de relajarse y enfocarse mientras que fortalecen y tonifican el cuerpo. Estirar los músculos mediante ejercicios de Pilates puede liberar tensión y dolor, y puede desencadenar respuestas de sueño natural. Sin embargo, estudios clínicos adicionales son necesarios para comprobar si existe algún beneficio claro para las personas con la Enfermedad de Parkinson.

Pilates puede incrementar su fortaleza y resistencia tonificando y estirando los músculos abdominales. Al fortalecer los músculos centrales y realinear la columna, Pilates puede mejorar su postura y equilibrio, reduciendo por lo tanto el número de caídas y heridas.

Esta terapia se cree que ayuda en una deficiente integración cerebro cuerpo, que es común en la Enfermedad de Parkinson. Los mensajes que el cerebro envía a través de la columna y músculos circundantes (del sistema nervioso central) funcionarán de manera más efectiva si su sistema nervioso central está funcionando bien. Esto debería significar que la función motora y la coordinación mejoren.

Las técnicas de respiración son también una parte importante de Pilates, ayudando a la entrega de oxígeno al cuerpo así como también mejorando los niveles de energía.

Si le parece que algunos de los movimientos son difíciles entonces discútalo con su instructor ya que él podrá sugerir cómo adaptar técnicas para ajustarse a sus necesidades.