Homeopatía

La homeopatía (de las palabras griegas que significan ‘sufrimiento similar’) es una terapia suave que trabaja mediante la estimulación del poder curativo propio del cuerpo para depurarse de cualquier desequilibrio. Ésta es holística y de esta forma trata la integridad de la persona, no solamente la enfermedad.

No existe ninguna evidencia clínica para comprobar que la homeopatía sea efectiva en la Enfermedad de Parkinson. Algunos practicantes médicos se preocupan de que esto es un poco más que el efecto placebo, pero si esto funciona, entonces entender cómo funciona puede no ser tan importante para aquellos que lo utilizan.

La evidencia anecdótica sugiere que ésta puede mejorar algunos de los síntomas de la Enfermedad de Parkinson en algunas personas, por ejemplo:

  • Argentum nitricum – para ataxia (pérdida de coordinación muscular), temblores, torpeza
  • Causticum – para piernas inquietas
  • Cuprum – para calambres musculares
  • Mercurius vivus – para suavizar la Enfermedad de Parkinson que es peor en la noche, y para ataques de pánico
  • Zincum metallicum – para inquietud y depresión.

He aquí sólo algunos ejemplos; un homeópata calificado le recomendará de acuerdo a su propia situación y síntomas. Existen muchos diferentes remedios homeopáticos disponibles para tratar los mismos síntomas, y como cada persona responde a una enfermedad de una manera diferente, un homeópata tendrá cuidado en que coincidan sus síntomas particulares con los remedios para sus propias necesidades. A diferencia de la medicina convencional, un remedio no es para todos.

La homeopatía puede también ser útil para los reclamos de quienes les cuidan, por ejemplo en el alivio del estrés.