Testimonios

Las terapias avanzadas para el Parkinson resultan ser una alternativa para algunos pacientes.

El Parkinson es una enfermedad difícil de diagnosticar, y afecta la calidad de vida progresivamente. Sus causas aún son desconocidas del todo y, aunque no tiene cura, existen algunos tratamientos que manejan los síntomas considerablemente.

A continuación, encuentra las historias de varias personas que recibieron terapias avanzadas para el Parkinson, y lograron recuperar el control de su vida.
Si quieres ser parte del cambio y conocer muchos más pacientes, puedes unirte a nuestra comunidad de Facebook.

Carlos Isusquí

Perú

Un día, en una fiesta, Carlos notó que su pierna estaba estática. Bailando con su esposa la sintió “pegada al piso”, en sus palabras, y desde ahí empezó su temor de que estaba desarrollando Parkinson. Con el tiempo el diagnóstico lo corroboró y el vio cómo su calidad de vida se le escapó: no podía trabajar, manejar el carro y se deprimió. Gracias a las terapias avanzadas volvió a ser la persona sonriente que lo caracteriza.

Sebastián y Celia Bainer

Argentina

La vida de Celia empeoró, cuando a sus 31 años empezó a tener problemas con la motricidad, hasta que llegó al punto de temblar dormida. No podía hacer nada sola, ni servir comida o cualquier otra actividad. Su mano derecha, nos cuenta, duró cerrada por cinco años. Así notó que su hijo también estaba desarrollando los mismos síntomas, y ella decidió pasar por todos los médicos hasta encontrar una solución. En un programa de televisión escuchó acerca del DBS y dio con médicos correctos. Desde ahí su vida y la de su hijo, volvió a ser la de antes.

Andrés Ortega

Colombia

Todo empezó con un tirón en el cuello que poco a poco fue empeorando. Fue diagnosticado con una distonia cervical, que le impedía realizar cualquier actividad diaria. Los medicamentos que le daban no servían para nada, hasta que llegó a una clínica de movimientos anormales. Allá le hablaron del DBS y después de un tiempo lo operaron. A pesar de los nervios de la cirugía, Andrés recuperó el control de su cuerpo y volvió a trabajar.

Adrián Valle

Argentina

“Todo comenzó con movimiento en el dedo pulgar”, y su médico desde el principio le dijo que parecía Parkinson. La enfermedad lo aisló de su vida social, deprimido, porque no podía hacer nada por culpa de los temblores. Antes de ser operado sus días fueron difíciles, no podía comer solo, ni siquiera caminar. Así, le recomendaron ver a un neurocirujano que le habló de DBS. Tomó la decisión de operarse y todo lo que parecía imposible de hacer, volvió a ser realidad. “Yo le diría a cualquier persona que le diagnostican Parkinson, que es una alternativa válida.”

Ismael Encías

México

Ismael es un empresario deportivo diagnosticado con Parkinson a los 36 años. Al principio le dijeron que era estrés, pero con la evolución de la enfermedad fueron aumentando las medicinas. Le hablaron acerca del DBS, lo operaron y pudo volver a vivir. Tres meses después de su cirugía se fue al mundial de fútbol en Brasil y se sentía como en una juguetería.

Alberto Díaz

Colombia

Alberto Diaz es un artista que un día no pudo volver a dibujar, ni a esculpir ni a trabajar. El temblor esencial tenía gobernado su cuerpo y la angustia lo invadió. No podía comer, no podía afeitarse y necesitaba ayuda para hacer cualquier cosa. Su depresión llegó al punto de no querer seguir viviendo, hasta que un neurólogo le habló del DBS. Después de la operación pudo volver a pintar, pudo volver a esculpir.